Hace años que sigo la trayectoria
del Magistrado Juez Ilustrísimo Señor Don Baltasar Garzón. Desde antes que
entrara en el gobierno de Felipe González. Entonces, yo ejercía la profesión de
abogado junto con mi compañera en un despacho de abogados que llevábamos entre
los dos.
De Garzón me sorprendía su capacidad para hacer escuela en el
sentido literal de la palabra. Escuela de Derecho, escuela de honradez y de
esfuerzo profesional. Y esto último, el esfuerzo, junto con la honradez, es un
bien tan escaso en la judicatura como en cualquier otro ámbito de la vida.
Honestidad, esa cualidad tanta rara en el mundo en que vivimos y tan cara por
las consecuencias que tiene para el que la practica a diario, por la cantidad
de enemigos que se gana sin merecerlo.
Pensaba hace unos días, en un ejercicio de política ficción, en
qué medidas tomaría yo si fuera presidente del gobierno en unas hipotéticas
elecciones generales. Cuál sería la primera medida y porqué. Y la respuesta me
vino enseguida a la mente. Lo primero que haría sería un decreto ley para
renovar el estamento judicial de arriba abajo. Darle la vuelta como a un
calcetín y hacer que todo lo que de podrido y cavernario tiene en la actualidad
desapareciera. Para ello solo tengo un candidato y ese es, como no podría
ser de otra manera, Baltasar Garzón. Porque su nombre y apellidos son como la
palabra honestidad, limpios y honrados. Cómo y con quienes formaría su equipo
ministerial sería cosa suya, evidentemente.
Es obvio, que en ese hipotético gobierno el Ministro de Justicia
sería Garzón y su primer cometido limpiar los tribunales de justicia de ese
franquismo ranció, de ese conservadurismo de caverna fascista, que impregna los
altos tribunales y se enfanga dejando en la calle a los delincuentes políticos
y financieros mientras castiga de manera inmisericorde al pequeño delincuente,
echa de sus casas a los que pierden el empleo, o se confabula con la prensa
amarilla y con el PP para sacar en épocas de elecciones imputaciones de delitos
a los miembros de los demás partidos. Y lo que es peor, echan de la carrera judicial al único magistrado que se atrevió a investigar los crímenes del franquismo, como justificación para hacerle pagar que investigara la Gurtel que emponzoña a todo el PP en la cloaca de la corrupción.
Él sería quien determinara cómo y por quienes se formaría el
Tribunal Constitucional, como primer tribunal a limpiar. Es evidente que se
debería hilar muy fino para que las fuerzas del fascismo, integradas por el PP,
en toda su extensión, no tuvieran ningún resquicio para poner palos en las
ruedas y eso se evitaría con un Tribunal Constitucional formado por Magistrados
de la altura de Garzón. A partir de ahí, el Consejo General del Poder Judicial
totalmente renovado y sin fascistas, las salas del Tribunal Supremo una a
una sin que quedara ni un solo franquista, ni un solo conservador fascista como
miembro de ellas. Audiencias provinciales, Juzgados de Primera Instancia,
Juzgados de Instrucción, Juzgados de lo Penal, todos los tribunales sin dejar a
ni uno solo la posibilidad de que siguieran en ellos jueces o magistrados de lo
que se ha dado en llamar la "caverna franquista". Ni uno solo de esos
jueces en ningún tribunal de justicia en España.
Eso sería un claro y diáfano aviso a los delincuentes políticos y financieros
que campan a sus anchas por la sociedad española, a sabiendas de que quienes
deben juzgarles y castigarles con el peso de la ley, están de su lado. A todos
ellos se les estaría diciendo "hasta aquí habéis llegado".
Y sería precisamente el Magistrado al que han perseguido y echado de la carrera
judicial entre todos ellos, el que les diría ·"se acabó la fiesta, a
partir de ahora el que la hace la paga, sea quien sea y se llame como se
llame".
Soñar en tener justicia en el sentido estricto de la palabra hoy
por hoy es una utopía en España. Cada día vemos como se indultan a los chorizos
del PP que han pillado delinquiendo. Otras veces vemos como se inician
instrucciones de delitos cometidos por gente del PP y transcurren los días,
meses y años hasta que esos delitos prescriben y no llega ni a iniciarse los
juicios que deberían condenarlos y llevarlos a la cárcel. ¿Qué pasa con la
instrucción del llamado caso Gurtel?, ni se sabe como está. Lo del Caso
Fundescam, con Esperanza Aguirre metida de pezuñas en el fango acaba de
prescribir.
Mientras vemos como la gente es desahuciada de sus casas y los
bancos y entidades financieras donde los del PP han estado mangoneando durante
años y años, y llevándose el dinero a paraísos fiscales, robando el dinero a
manos llenas, necesitan rescates para no desaparecer. Hoy mismo otra noticia
del expolio que el PP ha hecho en Valencia se plasmaba en que dos ejecutivos de
la Caja de Ahorros del Mediterráneo en manos del PP durante más de veinte años
desviaban dinero a sus cuentas en paraísos fiscales. ¿Y qué decir de Caja
Madrid?, ahora Bankia, diecisiete años en manos del PP, de Esperanza Aguirre,
que precisa un rescate que se le da por el Gobierno del PP y que pagaremos
todos los españoles durante décadas. Y mientras hay que recortar en educación,
sanidad, ayuda a la dependencia, subsidios a desempleados, etc, etc, etc.
¿Dónde está la justicia en España?, cuando 6,5 millones de
españoles están inscritos en el INEM en demanda de empleo. Cuando cerca de 2
millones de familias en España tienen a todos sus miembros en edad de trabajar
en paro. Cuando el desempleo, paro juvenil, está en el 50% y los que trabajan
lo hacen por salarios de miseria. Cuando vemos día sí y día también como los
directivos de las entidades financieras intervenidas se van con indemnizaciones
y pensiones de millones y millones de euros, y los empleados están bajo la
amenaza de una Reforma Laboral echa por la Patronal y firmada por el PP con
Rajoy a la cabeza. Una Reforma Laboral que ha elevado el desempleo en un año en
más de un millón y medio de personas, facilitando el despido libre y sin
indemnización alguna.
De todo eso y de más se debería ocupar Garzón, primero de limpiar
los tribunales de justicia de quienes facilitan que estos delincuentes sigan
tan tranquilos haciendo de las suyas, y segundo, facilitar desde su posición de
Ministro de Justicia el estudio y puesta en práctica de las leyes y
modificación de las existentes que hagan imposible las injusticias que hoy
estamos viendo a diario.
La prescripción del delito no tiene sentido para quienes nos roban
a diario el estado del bienestar mientras ellos y sus familias viven como
dioses. Se acabo la prescripción del delito, para los delitos prevaricación,
cohecho, falsedad, para los delitos que afectan a la sociedad en general y
deterioran la democracia en la que todos vivimos. El político que robe, a la
cárcel hasta tanto no devuelva hasta el último euro que robó con sus intereses.
Los banqueros, los empresarios tipo Díaz Ferrán y los "buitres" como
su socio no saldrían de la cárcel hasta que devolvieran todo el dinero que
hayan estafado a sus trabajadores y a sus acreedores. Hasta el último céntimo y
si no que se mueran entre rejas.
Escuchaba a Jordi Évole en uno de sus programas de denuncia de la
justicia preguntarle al que fue Fiscal Anticorrupción de Catalunya, el porqué
era tan difícil meter en la cárcel a uno de estos
delincuentes de cuello blanco y tan fácil meter en prisión a un "roba
gallinas". José María Mena, que ese es el nombre y apellidos del
que fue fiscal anticorrupción en Catalunya le contestaba que; el que tiene
dinero se paga abogados que están solo y simplemente para entorpecer los
procesos judiciales con toda clase de recursos, unos legales y otros tramposos
y que con el transcurso del tiempo los delitos o bien prescribían o bien
quedaban en casi nada y por consiguiente la condena o era absolutoria o casi. Y
siempre tenían la posibilidad de que el gobierno los indultara, como es el caso
de más de 486 indultados desde que el PP está en el gobierno.
Soñar en ver como desfilan uno a uno todos esos delincuentes
camino de la cárcel más cercana es desde luego una utopía. Pero os imagináis
por un momento que sucediera. Os imagináis por un momento que la gente saliera
en masa a las calles pidiendo justicia. Os imagináis que saliera un líder
político capaz de hacer realidad que nuestra judicatura fuera un ejemplo de
honestidad y honradez para todo el mundo. Imaginarlo y si creéis
que esta en vuestra mano, en las próximas elecciones exigirlo a voz
en grito. Y sobre todo ir a votar, no os quedéis en casa, porque eso solo
sirve para que los que ahora nos gobiernan y roban lo sigan haciendo.
Baltasar Garzón, Ministro de Justicia, ahí es nada.
Me encantaría que formara un partido político... tal como está España, necesitamos gente como él que lleven las riendas de este país y por supuesto, que se haga justicia! El podría hacerlo y muchos le seguríamos.
ResponderEliminarTodos los pelos de mi cuerpo de punta, ojalá esa utopía pueda convertirse algún día en realidad y los que nos vamos a ir fuera podamos volver orgullosos de nuestro país y de una nueva clase política y juducial que esté al mando del mismo
ResponderEliminarSiempre he admirado y respetado a este jiennense que ha demostrado la cara mas oscura de muchas cosas, además era y es una persona honesta con mucho exito y eso precisamente en nuestro pais no se le perdona a nadie... por estorbar a demasiadas personas se lo han quitado de enmedio...una gran injusticia como tantas de las que se cometen hoy dia y todo el mundo calla...
ResponderEliminarDesde luego que me gustaria que formara un partido politico, pero la politica corrompe y por eso ya se fue cuando lo estubo...
Por favor señor Garzón funde un partido y el pueblo lo seguira, yo hasta mi muerte
ResponderEliminarPor supuesto que le seguiriamos, no hay nada mas atrayente que la honestidad, y en eso Garzón es el primero.
ResponderEliminarOjalá,algún día, lidere un proyecto político, le seguiré sin duda.
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